Salmo 23: (5/12) Cómo ser guiados por el Espíritu Santo  

Publicado 2 marzo, 2025 · 8 min lectura

Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Salmos 23:2

La vida es una serie de decisiones, hacemos decisiones y después estas nos hacen a nosotros. Cada decisión que tomamos tiene una consecuencia. Si tomamos una decisión buena, tendrá consecuencias, si tomamos una decisión mala, tendrá consecuencias. Dios, en el salmo 23 quiere que aprendamos a ser guiados por el Espíritu Santo. Romanos 8:14 dice: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios”

Algunos de ustedes están batallando con algún tipo de decisión complicada. ¿De dónde vivir? ¿Qué trabajo tomar, con quién casarse? Tal vez decidir a qué escuela llevar a tus hijos. La indecisión es una de las mayores fuentes de estrés en nuestra vida y aun así nuestro padre es celestial, no quiere que nos estresemos por las decisiones que tomemos. El nos promete guiarnos en todo momento por sendas de justicia por amor a su nombre, depende de nosotros aprender a dejarnos guiar. “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” Proverbios 3:5-6

Cuando estamos entre dos decisiones estamos siendo empujados porque no sabemos qué elección hacer, crea un estrés enorme en nuestras vidas.

Después, aun cuando ya tomaste una decisión, comienzas a dudar de tu propia decisión. Si una persona tiene desarrolladas pocas capacidades de toma de decisión, vivir en el mundo actual puede crearle muchos problemas de estrés. Ser indeciso en la sociedad actual es dejarse llevar por las corrientes y el que se deja llevar por las corrientes llega a cualquier sitio menos al sitio deseado. El antídoto es dejar que Dios te guíe.

La vida es como un viaje y Dios nos ha dado un mapa que es la Biblia, nos ha dado un compás que es nuestra conciencia, pero sobretodo, Dios nos ha dado un consejero personal: el Espíritu Santo. “Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu” (Gálatas 5:25). En esta simple instrucción, el apóstol Pablo nos está diciendo en términos sencillos: Si el Espíritu Santo está viviendo dentro de ti, dale control total de tu vida.

¿Por qué me es tan difícil entender lo que Dios quiere que haga con mi vida?¿Por qué pareciera que la voluntad de Dios parece oculta? ¿Dios está jugando conmigo? ¿Está jugando al gato y al ratón o a las escondidas? ¿A Dios le gusta confundirme? Claro que no. La situación es que regularmente buscamos en donde no es correcto. Una de las cosas que nos impide ser guiados por el Espíritu Santo es seguir las corrientes de este mundo.

Lo primero que tengo que dejar de hacer, si quiero ser guiado por el Espíritu de Dios, es que no puedo seguir una cultura que no siga Dios.  No puedo correr en dos direcciones a la vez ni cazar dos conejos a la vez. No puedo servir a Dios y a algo más. Tenemos que decidir que es lo que tiene el puesto número uno en nuestras vidas. Solo puede haber un número uno y para los hijos, debe ser el Señor en todo momento. Romanos 12:2 nos dice: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Hay solamente dos maneras de caminar para un cristiano: en la carne, o en el Espíritu. Quiero ser popular o quiero hacer lo que Dios tenía planeado para mí. Quiero ser quien él me diseñó o quiero ser una copia de alguien más. No inmiten las conductas ni las costumbres de este mundo. Más bien, dejen que Dios los transforme en personas nuevas.

Sí quiero ser guiado por el espíritu de Dios, no puedo seguir con amistades que no son guiadas por Dios. Si mis amigos van en la dirección opuesta a la que va Dios, tengo que tomar una decisión. Voy a dejar que mis amigos me guíen o voy a dejar que Dios lo haga.

El Espíritu Santo fue enviado para ser nuestro guía constante e infalible y habita en todos los que confiesan a Cristo como Señor y Salvador. El Espíritu reclama nuestros cuerpos como su lugar de domicilio para reinar en la residencia de nuestros corazones.

Si quieres comenzar a ser guiado por el Espíritu Santo hay 5 cosas que necesitas dejar de hacer en tu vida. Romanos 8:14 dice: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios”

1. DEBO PARAR DE SER GUIADO POR MI CULTURA
2. DEBO PARAR DE SER GUIADO POR MIS AMIGOS

3. DEBO PARAR DE SER GUIADO POR SUSTITUTOS DE DIOS
Si estoy buscando dirección para mi vida, el mejor lugar para buscar no es en un programa de televisión o en gente no creyente. El mejor lugar para buscar, es leer el manual del propietario, que es la Biblia, y hablar con el Creador que te hizo, y allí es donde vas a ser guiado en tu vida.

Yo no puedo ser guiado por sustitutos de Dios, en realidad, se les llama ídolos. Hay algunos creyentes que piensan que pueden orar a Dios y leer un horóscopo. Es como decir que yo creo en la reencarnación y en el cielo al mismo tiempo, o crees en uno o crees en lo otro. Tú no puedes creer en ambos. Eso es ilógico, irracional y no tiene sentido en lo absoluto. La biblia dice en Deuteronomio 18:10-12:  “Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego ni practicar la adivinación, agorería o hechicería; tampoco hacer conjuros, servir de médium, practicar espiritismo o consultar a los muertos. Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor y por causa de ellas el Señor tu Dios expulsará de tu presencia a esas naciones.”

4. DEBO PARAR DE SER GUIADO POR MIS CIRCUNSTANCIAS

¿Cuántas veces has pensado que algo circunstancial era una puerta abierta, y más tarde descubriste que era una puerta trampa? No puedes confiar en las circunstancias. Un ejemplo en la Biblia acerca de esto es David; él envió a su ejército a una batalla en la primavera y él se queda en casa, y sube a la terraza, se asoma y ve a una bella mujer tomando un baño en el techo de su casa. ¿Para qué está tomando un baño en su techo? Él mira desde su palacio, la ve y dice, “Muy bonita. Su marido está en la batalla, yo estoy en casa solo, ella es atractiva.” Él tiene una aventura. Las circunstancias te pueden llevar por el camino equivocado. El hecho es que satanás puede manipular las circunstancias, sólo necesitas estar consciente de ello.

5. DEBO PARAR DE SER GUIADO POR MIS SENTIMIENTOS

Tus sentimientos mienten todo el tiempo. Proverbios 14:12 dice: “Hay un camino que al hombre le parece recto, pero acaba por ser camino de muerte.” Cada emoción es temporal, ya sea buena o mala. Puedes estar eufórico en tu boda y no durará. Tú puedes estar eufórico tras ganar un juego para un equipo, no durará. Si estás deprimido o desanimado no va a durar. Ninguna emoción puede permanecer en el mismo nivel de intensidad. No puedes ser guiado por tus sentimientos, porque no son permanentes, son sólo temporales. La mayoría de las personas basan sus decisiones sobre cómo se sienten, aparentemente suena como una cosa espiritual, dicen: “¿por qué hiciste eso?” “Bueno, sentí paz al hacerlo.” Eso no es suficiente, la paz es algo bueno, pero más vale que tengas una base para tu decisión y que no solo sea un sentimiento de paz. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jeremías 17:9

Dios no puede gobernar tu vida si las emociones gobiernan tu vida. Si tomas tus decisiones con base en cómo te sientes, entonces has hecho de tus sentimientos un dios y Dios no puede ser Dios en tu vida. Si no controlas tus emociones, éstas te controlarán, y serás manipulado por tu estado de ánimo. Y si siempre estás guiado por tus sentimientos, otras personas sacarán provecho de ti. Lo peor de todo es que las emociones negativas son la herramienta favorita de Satanás, el utilizará el miedo, el resentimiento y la preocupación para causar estragos en tu vida.

Cuando le entregas tu corazón a Jesús, ese compromiso incluye tus idolos, circunstancias y emociones. Así que cuando dices, “Yo le entregué mi corazón a Jesús” le entregaste estas cosas para que sean manejadas por él. Jesús quiere ser el Señor de lo que sientes, no sólo de lo que piensas y haces. Él quiere ser el tu pastor. ¡No seas hombre de doble ánimo!
Ya hemos hablado de las cinco cosas que tienes que dejar de hacer. ¿Cuáles son las cinco cosas que tienes que comenzar a hacer ?

A. DEBO QUERER SER GUIADO
Tengo que desearlo primero. Debo querer ser conducido. Comienza con el deseo, empieza con el anhelo, comienza con el deseo. Alguien te ha mantenido la cabeza bajo el agua por tanto tiempo, que has llegado a decir, “Tengo que recibir aire.” Cuando te sientes desesperado y cuando clamamos a Dios, diciendo: “Dios, tengo que saber. Tengo que saber lo que tú quieres que yo haga.” No es que me gustaría saber, que sería útil saber. Tienes que tener intensidad y pasión en tu vida de oración sobre conocer la voluntad de Dios. Cuando dices, “tengo que tenerlo.” Es como, Tengo hambre y tengo que comer. Estoy sin aliento, necesito oxígeno. No sé qué camino recorrer en la vida, “Dios, tengo que conocer tu voluntad.”

Salmo 40:8 dice: “Dios mío, deseo que se haga tu voluntad; llevo tus enseñanzas en mi corazón.” La razón por la qué quiere hacerlo, es porque está leyendo la Biblia, “Llevo tus enseñanzas en mi corazón”.

B. DEBO ESTAR DISPUESTO A HACER LO QUE DIOS DIGA.
Debo no solo querer la voluntad de Dios; Tengo que estar dispuesto a hacer lo que Dios dice. Estoy dispuesto a obedecer por adelantado. En otras palabras, “Dios, antes de que incluso me digas lo que quieres que haga, mi respuesta de antemano ya es, “Sí”. Dios no te dice Su voluntad, y luego tú decides si lo haces o no. Tienes que decidir de antemano. Precalificas. Juan 7:17, Jesús dijo, “Todo el que quiera hacer la voluntad de Dios (es una opción, elegir la voluntad de Dios) sabrá si lo que enseño proviene de Dios.”

C. DEBO BUSCAR LA PALABRA DE DIOS.
Debo buscar la Palabra de Dios. La voluntad de Dios se encuentra en la Palabra de Dios.  Salmo 119:105, “Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino.” Si no estás en la Biblia todos los días, estás en la oscuridad. Estás caminando por la vida sin una lámpara. “Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino.” Salmo 119:133 dice, “Guía mis pasos conforme tu Palabra, para que no me domine el mal.”  La clave, si quieres ser guiado por el Espíritu, es que comiences a hacer lo que ya sabes que es la voluntad de Dios.

D. DEBO PEDIRLE AL ESPÍRITU SANTO QUE SEA MI GUÍA
Tú tienes un consejero de orientación para la vida. Se llama el Espíritu Santo. Tienes la biblia, pero lo que es aún más agradable, es que el autor habla en tu oído. Te dice, “Esto es lo que esto significa.Una de las razones por la que no conoces la voluntad de Dios, es que no pides. En Santiago 4:2, la Biblia dice, “Ustedes no tienen, porque no se lo piden a Dios.” En Salmo 27:11, “Señor, enséñame a vivir como tú quieres. Guíame por el camino seguro.”

¿Cómo lo hace? Hay muchas maneras, una de ellas que recordarnos lo que hemos leído en este libro. Si tú lees, tú memorizas, y luego lo almacenas en tu mente. En el momento justo, Dios puede traer ese versículo a la mente. El problema es que no somos buenos en la retención. Somos buenos para olvidar, pero es una parte del trabajo del Espíritu Santo el ayudarte a recordar. ¿Has estado hablando a alguien, y dices, “No sé qué decir” y entonces de repente la idea aparece en tu mente? El Espíritu Santo acaba de recordarte eso y entre más tengas este libro en tu mente, más lo puedes recordar. Si no hay nada de este libro en tu mente, ¿qué vas a recordar? Nada. Así que tienes que adentrarte en el libro.

E. DEBO ESCUCHAR LA RESPUESTA DE DIOS
Esta realmente es una gran razón por la que no escuchas a Dios y es porque le pedimos, y luego corremos inmediatamente. No esperamos. No estamos tranquilos. No escuchamos. Nosotros no hacemos una pausa.

El Señor te habla todo el día. Job 33:14, “Dios habla de una manera y de otra, aunque no nos demos cuenta.” Él usa la Biblia; Él utiliza maestros como ahora mismo. Él utiliza impresiones, puede usar circunstancias, puede usar dolor, Él puede hacer todas estas cosas, pero la clave está en probar por medio de la Palabra.

Temas que te pueden interesar...

Salmo 23: (10/12) De abrumante a rebosante

Salmo 23: (12/12) El Cielo

Salmo 23: (8/12) ¿Cómo me anima Dios cuando estoy desgastado?

Salmo 23: (1/12) ¿En verdad es Dios bueno todo el tiempo?

Salmo 23: (6/12) El Dios de mis valles

Salmo 23: (11/12) No temeré a mi futuro