Tu vara y tu cayado me infundirán aliento
Salmos 23:4
UNA VARA es una herramienta para CUSTODIAR Y PROTEGER.
Las ovejas son esencialmente animales indefensos. No tienen garras, no corren rápido, sus dientes no están muy afilados, porque comen hierba. Son muy indefensos. Son lentos y son realmente tontas. Sin un pastor, son presa fácil para cualquier tipo de depredador, lobos o cualquier animal. La vara representa poder y autoridad. Alguien tiene que protegerlas, y la vara es una herramienta defensiva para luchar contra los depredadores, enemigos o adversarios.
UN CAYADO es una herramienta para GUIAR Y DIRIGIR.
Las ovejas tienen una tendencia a vagar. El cayado de un pastor tiene una pequeña parte torcida y puedes jalarlas de la pata o del cuello o las puedes empujar con el cayado. Puedes controlar a las ovejas ya sea con el gancho o la parte torcida. El cayado representa cuidado y compasión. Las ovejas pueden estar paradas en una colina a casi un ángulo de más de 50 grados. Así como pueden estar en montañas, pueden estar en acantilados, a menudo pierden el equilibrio y se caen.
A lo largo de la Biblia, las ovejas son un símbolo del pueblo de Dios. La iglesia se llama “el rebaño de Dios”. “Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.” Juan 10:7

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.” Juan 10:11 Igual que un pastor físico, utiliza las herramientas físicas de la vara y el cayado para darte dirección y protección, para guiarte, y para guardarte, Dios quiere hacer estas cosas en tu vida. Él quiere guiarte y guardarte, quiere protegerte y dirigirte. Hay cinco formas en que Jesús quiere tratarte si tú confías en él:
1. SI LE TRAIGO MIS HERIDAS, JESÚS ME MUESTRA COMPASIÓN.
Al ver las noticias, caminar por las calles o simplemente al conversar con personas a nuestro alrededor es fácil darse cuenta que muchas personas están sufriendo por diferentes circunstancias. La tendencia natural y tristemente común incluso en muchos de aquellos que se dicen cristianos es juzgar a los demás y asumir que sus circunstancias negativas son consecuencia de sus malas decisiones. Es fácil amar a los que nos aman y preocuparnos por aquellos que son cercanos a nosotros, pero una marca central de Jesús y sus seguidores debe ser amar y tener compasión por todos sin importar quienes son o qué han hecho.
“Dios, tengo un problema con mis finanzas. Dios, tengo un problema con mis emociones. Tengo un problema con mis relaciones. Dios, estoy realmente herido aquí. Estoy débil, o estoy deprimido, estoy ansioso, o estoy enojado o he sido lastimado, he sido traicionado, alguien me ha sido infiel.” Cuando le traigo mis heridas, Jesús responde. Él no te regaña. Él te sirve. Él no te tira al suelo, él te levanta. Él no te molesta, él te sana. “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” Mateo 9:36
Hay una diferencia entre empatía, simpatía y compasión. Simpatía significa, “Siento que estés lastimado”. Un compromiso más profundo se llama empatía. Empatía significa, “Estoy herido contigo”. Pero compasión significa, “Haré todo lo pueda para detener la herida”. Repetidamente la Biblia dice que cuando Jesús miraba a las personas que se encontraban heridas, era movido por compasión. “Haré cualquier cosa que se necesite para detener la herida, aunque esto signifique morir en la Cruz. Incluso si esto significa tener clavos en mis manos y pies”. Eso es la compasión. “Lo haré cueste lo que cueste, haré cualquier cosa necesaria para detener tu herida.”
Jesús vino a la tierra por ti, murió, sufrió y se sacrificó por ti. Todo se trata de ti desde la perspectiva de Dios. El mostró su amor, que aun siendo pecador, el murió por ti, acepta hoy a Jesús en tu corazón y comienza una relación personal con el.
2. SI DECIDO SEGUIRLO, JESÚS ME LLEVA EN LA DIRECCIÓN CORRECTA.
Necesitas una guía a través de tu vida. Si sólo vas por tu vida sin guía, sin pastor te estás perdiendo muchísimas cosa. Jesús dice, “Si vas a elegir seguirme, Yo seré tu guía. Yo seré tu pastor y te llevare en la dirección correcta”. Un pastor siempre sabe más que las ovejas, Jesús siempre va a saber más acerca de tu vida que tú, porque él te creó, él te hizo, él conoce tu propósito incluso cuando tú no conoces tu propósito. “… va delante de ellas y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz” Juan 10:4
En el pastoreo, el pastor siempre va primero. ¿Por qué? Él es el modelo y mentor, esto es muy diferente a ser un vaquero. Jesús no va a empujarte a hacer cosas que no quieres hacer. Nunca va a forzarte, pero como pastor, él va a liderar el camino. Si sigues su ejemplo, tu vida va a ser mucho más fácil, menos problemas, mucho menos estrés si sigues el ejemplo de Jesús. “Tu gran amor lo tengo presente y siempre ando en tu verdad.” Salmos 26: 3 Jesús siempre te guía con amor, no con leyes. La razón por la cual muchas personas le temen a Dios, la razón por la que mucha gente no quiere seguir a Dios, es porque piensan que va a darles una lista de reglas.
3. SI ME CONFUNDO Y ME DESVÍO, JESÚS ME ENCUENTRA Y TRAE DE REGRESO.
Dios vino a la tierra en forma humana para buscar y salvar a los perdidos.
“¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?” Mateo 18:12 Naturalmente vagamos, naturalmente nos perdemos en la vida. Puede que te sientas perdido ahora o te sientes confundido acerca de algunas cosas en tu vida. A eso se le llama estar perdido. “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” Isaías 53:6
¿Qué hace Dios cuando te alejas? Él te disciplina. Él te habla. La biblia dice: “Yo solía desviarme, hasta que me disciplinaste; pero ahora sigo de cerca tu palabra.” Salmos 119:67 Disciplina no es lo mismo que castigo. El castigo es cuando pagas por una penalización del pasado. Generalmente se hace con enojo. Disciplina es formación y corrección para el futuro y se hace siempre con amor.Castigo es la penalización por el pasado, motivado por ira. Disciplina, formación para el futuro, motivado por amor. ¿Por qué es tan importante que sepas la diferencia? Porque cuando algo sale mal en tu vida, a veces vas a tener la tentación de pensar de esta manera.
Si un pastor tiene una oveja que es propensa a vagar, a menudo amarra o quiebra la pata de esa oveja para que no pueda moverse. De la misma manera, a veces Dios nos da una cojera para evitar que vaguemos. “Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.” Ezequiel 34:15-16 Ser la oveja perniquebrada no es una cualidad, sino que es una condición provocada por el pastor con intención; esta intención es de empujarla, someterla a madurar. Esta condición aplica para las ovejas inconstantes: Las que se extravían, las que buscan pastos ajenos, las contenciosas, las que se adelantan y las rebeldes.
Muchos de nosotros tenemos la tendencia a desviarnos fácilmente, ¿te das dado cuenta de que la mayoría de los problemas en tu vida, no tienes que tenerlos?. Mayormente tu eres la fuente de los problemas prevenibles. ¿Qué significa? Significa aprender a ser sabio. La sabiduría está siendo formada en los principios de Dios, en la biblia. Entre más entiendas los principios de Dios, más sabio serás y menos problemas te acarrearás a ti mismo. Porque cuando no soy sabio, tomo decisiones tontas y luego hago peor el problema.
Dios en su bondad no te castiga, disciplina. Él no te hace pagar por tu pasado porque ya fue pagado hace más de 2mil años. Jesucristo pagó por los pecados que todavía no has cometido. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” Romanos 8:1
4. JESÚS ME MANTIENE SALVO.
Una vez que has puesto tu vida en la mano de Dios, habrá momentos en que la duda tocará tu puerta, pero estás en la mano de Dios y nadie puede zafar tu mano de la mano de Dios. Tu salvación es segura. Una vez que tienes tu salvación, no puedes perderla, tienes vida eterna en Cristo Jesús. Si fueras salvado por obras, en el momento en que dejes de obrar, obviamente podrías perderla. Pero eres salvo por los méritos de Cristo. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.” Juan 10:27-29
Satanás no puede robarte tu salvación, ni el dolor, ni la enfermedad, ni el suicidio, ni la sociedad puede robarte tu salvación. Estás en su mano. “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 8:38-39
La salvación no es una religión. No son reglas, regulaciones o rituales. Es una relación. Esa relación no comienza cuando llegas al Cielo, comienza aquí en la Tierra. Jesucristo quiere ser tu mejor amigo; quiere hablar contigo todo el tiempo. ¡Dios te hizo para tener una relación con Él!
Dos criminales fueron crucificados con Jesús, uno a cada lado. Jesús les dio la opción de la salvación y te da la misma opción a ti. No te obligará a amarlo. No te obligará a confiar en Él ni a aceptar el Cielo. Uno de los dos criminales rechazó a Jesús. El otro creyó en Él con fe.
5. SI FALLO O CAIGO, JESÚS ME RESCATA Y ME RECUPERA.
Todos nos hemos tropezado, todos hemos fallado en varias ocasiones, las ovejas caen de cara contra el piso, lo hacen con bastante regularidad. Cada vez que vago, me meto en problemas. Cuando pones tu vida en las manos de Dios, no significa que jamás volverás a caer, fallar o pecar. Todavía tomarás malas decisiones. Todavía seguirás cometiendo errores. Esto no es una licencia para pecar pero tienes que entender que es algo normal en nuestro caminar con el Señor, Dios puede acomodar tus fallas en sus planes y propósitos. Tus pecados y tus fallas no le asustan a Dios, ha estado ahí siempre, preparado. Él ya está en tu futuro, y está preparado para todo. Nuestra actitud siempre debe ser un arrepentimiento genuino después de nuestra fallas.
Como aquel pastor que tiene ese gancho en el extremo de su cayado, él te va a sacar de ese arbusto con espinas. Él te alejará del borde del acantilado. No tienes que temer. Él va a ser tu seguridad. Él te mantendrá a salvo, te cuidará para que no tropieces. Pero entre más me alejo de Dios, más problemas voy a tener en mi vida. ¿Estás en un hoyo profundo? Jesús dice: “Déjame ayudarte”. Estas son las Buenas Nuevas. Cuando dejas que Jesús sea tu Pastor, ya no estas por tu propia cuenta. “Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si esta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.” Mateo 12:11-12
Debemos cuidarnos de no caer en la frialdad e insensibilidad espiritual, la obstinación, el egoísmo y la apatía. Estos son caminos por los cuales no debemos andar. Debido a que somos las ovejas del Señor, siempre que nos encontremos andando por cualquiera de estas sendas, el Señor nos quebrantará y nos hará volver al rebaño.