
En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Salmos 23:2
“En efecto, en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el séptimo día descansó” Éxodo 31:17 Dios nos dice en su palabra la señal perpetua de su pacto con el pueblo de Israel, 6 días el Señor hizo los cielos y la tierra pero en el séptimo dejó de trabajar y descansó. ¿Por qué Dios descansó y se relajó en el séptimo día? No fue porque estuviera cansado porque Dios no se cansa, lo que estaba haciendo es modelando lo que quería que tú y yo hiciéramos. Él quiere que descansemos y que nos renovamos en la bondad de Dios.
Hay gente hoy en día que se la pasa trabajando todo el día sin descansar, el Señor como nuestro pastor quiere que nosotros aprendamos a descansar en delicados pastos. Si tú no te acuestas por tu cuenta él hará que te acuestes y muchas veces la única forma en la que puedes lograrlo es con una enfermedad, porque le importa tu salud emocional y física. La diferencia entre estar bendecido o estresado es el descanso, la resistencia al descanso es inmadurez.
Hay 5 razones por la cual la gente vive en un constante estrés y cansancio en vez de vivir una vida bendecida, hoy veremos solo dos.
1. IDENTIDAD EXTRAVIADA
No descansamos lo suficiente porque tenemos una identidad extraviada, basamos nuestro valor en nuestro desempeño laboral. Confundes tu valor neto con tu valor propio y piensas que sí trabajas mucho y tienes éxito en tu trabajo eres valioso, pero también piensas que si no trabajas no eres productivo y por lo tanto no eres tan valioso. Trabajas excesivamente para probarle a los demás tu valor ante la sociedad, para que vean que estás logrando más que papá o tus hermanos. “Tanto se mata el necio trabajando, que no sabe ni el camino a la ciudad” Eclesiastés 10:15 El trabajo es importante, pero hay vida más allá que el trabajo. Dios quiere que te relajes y comiences a disfrutar las cosas importantes de tu vida.
ANTÍDOTO: El antídoto para ver el trabajo como lo que me da valor es recordando el valor que tengo para Dios. El Padre Celestial te hizo, Dios no crea algo sin valor, sin propósito o sin intención, estás vivo y eso significa que Dios te ama, eres único, Jesús murió por ti, no se trata de que me da valor sino a quién pertenezco. Una de las razones por las que no tienes que trabajar excesivamente es que no tienes que probarle nada a nadie. Eres un hijo de Dios, Eres su hija, Él te hizo, te creó, te quiere, te ama y te hizo exactamente en la forma que tienes que ser, no tienes que ser como nadie más, eres importante para Dios. Cambia el trabajo excesivo por tiempo de calidad con tu familia.
2. MATERIALISMO
El materialismo es un callejón sin salida. No sólo está mal, sino que es completamente autodestructivo. Salomón fue el hombre más rico que se menciona en la Biblia. Él lo tenía todo, pero, ¿estaba él satisfecho? En el libro de Eclesiastés en donde su conclusión fue «todo es vanidad» (1:2). No importa todo lo que tú tengas, siempre querrás tener más; y entre más se tiene, mayor es el deseo de tener aún más.
Proverbios 23:4-5 dice: No te afanes acumulando riquezas; no te obsesiones con ellas. ¿Acaso has podido verlas? ¡No existen! Es como si les salieran alas, pues se van volando como las águilas. Pasamos la mitad de nuestras vidas sacrificando nuestra salud trabajando de más para tener riquezas y pasamos la segunda mitad de nuestras vidas sacrificando esas riquezas para recuperar nuestra salud. ¿Has pensando en esto? eso es un poco irracional y tonto. La vida no se mide por cuanto tienes, aprende a no afanarte por lograr cosas materiales aquí en la tierra.
ANTÍDOTO: Aprende a disfrutar lo que tienes ahora. “Mejor un puñado de tranquilidad que dos de fatiga y de correr tras el viento.” Eclesiastés 4:6 El materialismo es la madre de la ansiedad. No es de extrañar que el discurso de Cristo sobre los tesoros terrenales y celestiales sea seguido por sus amonestaciones a no preocuparse por las cosas materiales (Mateo 6:25-34). ¿Hacia dónde están dirigidos nuestro tiempo, dinero y esfuerzo? ¿Están dirigidos hacia Dios o a la acumulación y disfrute de las cosas de este mundo? Declara: El Señor es mi pastor, tengo todo lo que necesito.
3. LA ENVIDIA
Las personas envidiosas no pueden soportar que haya otras personas que han alcanzado niveles de éxito superiores a ellos. Vi, además, que tanto el afán como el éxito en la vida despiertan envidias. Y también esto es vanidad; ¡es correr tras el viento! Eclesiastés 4:4 Muchas veces hacemos cosas que no necesitamos hacer solamente porque otras personas lo están haciendo.
ANTÍDOTO: No vivas con afán y envidia por cosas que no tienes porque hay cosas mas importante que ya tienes. El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos. Proverbios 14:30 En lugar de tener envidia, tengamos mente tranquila.
4. INFLANDO LOS LOGROS
El mayor beneficio para tu vida no serán tus logros, sino lo que sucede dentro de ti mientras te mueves hacia tu objetivo. Dios está más interesado en tu carácter que en tus logros. ¿De que sirve trabajar tanto por tener logros o reconocimientos en la tierra, si no habrá con quien disfrutarlos y compartirlos? El adicto al trabajo tiene la tentación de descuidar la adoración y el descanso porque ha hecho un ídolo de su vocación.
ANTÍDOTO: Para reducir el tiempo que estoy ocupado debo preguntarme ¿qué es lo más importante? ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Marcos 8:36 Dios quiere que recordemos nuestros valores, aprendamos amar y forjar relaciones profundas con nuestros seres queridos.Aprende a disfrutar a tu familia.
5. INSEGURIDAD
Nos da miedo no tener lo suficiente. No puedes tener seguridad en algo que puede ser arrebatado, puedes tener mucho dinero pero puedes perderlo en un instante, por eso te enfocas en trabajar más para tener más. Cuando tienes miedo de no tener lo suficiente pierdes tu profundidad espiritual.
ANTÍDOTO: Vivir sin afán es esforzarse, ser responsable y trabajador, pero sin llegar al punto solo vivir para obtener recursos materiales. Intercambia tu inseguridad por la paz del Señor.
Descansar es soltar las cosas que preocupan. Dejar ir algo es la mayor evidencia de fe, porque muestra que sabes sin duda alguna que Dios está haciendo algo. El descanso forma parte de confiar, todos necesitamos descanso y recreación, es parte de los mandamientos del Señor. Las personas que se estresan tanto es porque han olvidado descansar. “También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” Marcos 2:27
Tienes que pelear por ese descanso total en diferentes áreas:
Descansar mi cuerpo: Si no le damosdescanso al cuerpo, el cuerpo buscará como descansar.
Recargar mis emociones: Puedes recargarlas con soledad y silencio o puede ser por recreación o diversión, no por competividad.
Reenfocar mi espíritu: Tenemos que separar un tiempo de alabanza y adoración
Jesucristo es el único que puede dar descanso a nuestras almas. Si tu alma está en confusión, si esta cansada, exhausta y muy cargada, entonces estas leyendo el pasaje correcto. ¡JESÚS vino a darte descanso! No vas a descansar cuando tus hijos crezcan o cuando te cases o cuando tu cuenta bancaria tenga dinero. Descansarás solo si conoces a Jesús. Solo si depositas tus cargas en sus manos y tomas su yugo fácil y ligero; solo así encontrarás descanso. En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. Salmo 4:8