El Salmo 23 dice que la máxima expresión de la bondad de Dios es eterna. Eso significa que no tenemos que temer a la muerte, porque la muerte no es el final. Es simplemente una transición a un Cielo asombroso e increíble.

…y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmos 23:6
EL CIELO ES UN LUGAR FÍSICO, NO UN ESTADO EMOCIONAL
El cielo es llamado La casa del Padre, al cielo se le llama paraíso, al cielo se le llama el reino de los cielos. Hay muchos términos para describir el cielo en la Biblia, pero Jesús hablando acerca del cielo dice: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” Juan 14:2-3 Ya tienes un condominio en el cielo en algún lugar. Dios está planeando el lugar en el que él quiere que pases la eternidad con él. No podemos comparar el Cielo con ninguna otra cosa que hayamos experimentado en la tierra.
EL CIELO ES UN LUGAR QUE DURARÁ PARA SIEMPRE
El cielo en ninguna manera va a ser como nada que hayas visto en una película. La Biblia dice que ni siquiera lo puedes imaginar. Todas las películas, en general, hacen el cielo totalmente blanco. ¿Por qué un Dios que inventó el color haría el cielo todo blanco? No vas a ser un ángel con ropa blanca y un arpa. “…Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.” Apocalipsis 21:3-4
La tierra solo es nuestro hogar pasajero, así que debemos cuidarnos de apegarnos a los asuntos de este mundo. El tener un conocimiento correcto acerca de este tema cambia nuestra perspectiva y prioridades. De acuerdo con Filipenses 3:20-21, Nuestro cuerpo terrenal no nos sirve para vivir en el cielo. Es por eso que, cuando Cristo regrese, nos transformará para que tengamos un cuerpo glorioso como el suyo. Aunque no sabemos cuál será nuestra apariencia, podemos estar seguros de que nuestro cuerpo celestial será más glorioso que el que tenemos ahora.
SEREMOS REUNIDOS CON LOS QUE AMAN A JESÚS
Vamos a reunirnos con nuestros seres queridos que aman al Señor. Aquellos que aman a Jesús, que están en la familia de Dios, todos van a estar ahí, y va a ser una reunión grandiosa. La Biblia dice en 1 Tesalonicenses 4:17, “Allí todos juntos nos encontraremos con el Señor Jesús.” ¿Te imaginas que tan emotivo va a ser eso? El versículo continua diciendo: “por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras.” Estamos para animarnos unos a otros, que cuando alguien fallezca que ame al Señor, ese no es el fin; es una transferencia, porque lo volveremos a ver de nuevo. Eso incluye a cada persona que has conocido que siguió a Jesús y los niños que nunca tuvieron la oportunidad de tomar esa decisión.
EN EL CIELO SEREMOS RECOMPENSADOS
Jesús habló muchísimo de recompensas. Muchas de sus historias, sus parábolas son acerca de las recompensas que vas a recibir en el cielo. La Biblia nos dice que serás recompensado en el cielo por tu fe, por tu esperanza, por tu amor, por tu servicio. Jesús dijo: incluso si le das una taza de agua fría a un niño y lo haces en el nombre del Señor, vas a obtener crédito por eso en el cielo.
EL CIELO ES UN LUGAR RESERVADO PARA LA FAMILIA DE DIOS
El cielo no es para todos; no todo el mundo va a estar en el cielo. Puedes elegir si quieres ser parte de su familia y eso depende totalmente de ti. Dios invita a todos al cielo, pero no todo el mundo va porque no todo el mundo está dispuesto a cumplir las condiciones. ¿Cuál es la condición? Que aceptas la gracia de Dios, que aceptas su perdón, que te das cuenta que nunca podrías llegar al cielo en tu propio poder. Por lo tanto, necesito un plan para llegar al cielo y ese es el plan de Dios de la salvación donde Jesús vino y pagó por todos tus pecados para que pudieras ir. “No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.” Apocalipsis 21:27 ¿Cómo le hago para que mi nombre esté en el libro de la vida? Haces lo que Dios dice. Jesús dijo, “Yo soy el camino, nadie viene al Padre sino es por mí”. Pongo mi confianza en el Hijo de Dios, el Cordero, que fue sacrificado por mí, para no tener que pagar más por mis pecados.